La educación es un proceso que se da en un medio físico y social, en el que se relacionan diversos sistemas, de los que la persona -tanto la que aprende como la que enseña- forma parte. La familia, al ser el primer y principal ente socializador de todos los seres humanos (Lora, Sales & Senior en Avendaño, Jiménez & Senior, 2008), tiene una gran influencia en el proceso educativo.
En la familia es donde se aprenden las normas, valores y
donde se adquiere la conducta (Avendaño, Jiménez & Senior, 2008). De la
misma manera, la escolaridad de los padres tiene influencia en el grado de
educación formal del hijo en cuanto al lenguaje y vinculo afectivo. De la misma
manera, la familia requiere de recursos económicos, disponibilidad de tiempo, valores,
consumos culturales, capacidad de dar afecto, estabilidad, entre otros para
preparar a sus hijos para participar y aprender activamente dentro de una
comunidad (Espitia y Montes, 2009).
Estilos de paternidad: (Alonso y Román, 2005; Vallejo; 2006)
Autoritario: Padres más exigentes y estrictos en cuanto a
disciplina pero tienen poca comunicación y afecto con sus hijos. Los hijos de
este estilo de padres son niños obedientes, poco espontáneos y poco asertivos.
Autoritativo o equilibrado: Los padres tienen estabilidad,
flexibles de acuerdo a las necesidades de sus hijos y la circunstancia
correcta. Son exigentes y estrictos en disciplina, pero tienen buena
comunicación y son afectuosos con sus hijos. Los hijos de estos padres tienen
alta autoestima, son asertivos y se desenvuelven con facilidad en su ambiente.
Permisivo: Son padres sobreprotectores, son poco exigentes
en disciplina, tienen mucha comunicación con sus hijos y son muy afectivos, son
como un amigo de sus hijos. Los hijos tienen dificultad para controlar impulsos
y son inmaduros en su mayoría.
Negligente: Les dan poca atención a los hijos y tienen poco
involucramiento emocional con los hijos. Por consiguiente los hijos tienen
problemas de autocontrol, de conducta, entre otras.
El autoconcepto se va formando con los años, las
experiencias y vivencias que va teniendo una persona a lo largo de su vida. “Los niños recogen información
acerca de si mismos de las personas adultas que son significativas para sus
vidas, como pueden ser los padres, hermanos, profesores o compañeros” (Coopersmith, Maccoby,
Swayze; en Villa 1999)
Existen
tres componentes que construyen los efectos del autoconcepto;
-
Cognitivo: lo que la persona percibe de si misma.
-
Afectivo: Afectos, emociones y evaluaciones.
-
Conductual: conducta diaria, la forma de comportarse.
El autoconcepto tiene mucha influencia en el ambiente, lo que el niño vive y va aprendiendo con el tiempo en cuanto al aprendizaje social. Por ejemplo;
Simbolismo internacionalista (Teoría del espejo): El niño se refleja en la imagen que los otros ven en él,
como si estos fueran un espejo.
Aprendizaje social: El niño va adquiriendo su autoconcepto imitando a sus padres
o a las personas más cercanas a él.
Por último es importante mencionar que todas las personas con las que el niño tiene contacto cercano tienen influencia en su formación, ya sea su familia, maestros, amigos, etc. Esto tiene gran influencia en el desempeño académico, ya que al ser la educación un proceso que se da en un medio social, el niño debe de adquirir habilidades sociales para sobresalir, y al no obtenerlas puede afectar todo su proceso aprendizaje- educativo.
Referencias:
Alonso García, J., & Román Sánchez,
J. (2005). Psicothema. Recuperado el 23 de agosto de 2010
Anabalón Mercado, M., Carrasco Paiva,
S., Díaz Elegueta, D., Gallardo Urrutia, C., & Cárcamo Vásquez, H. (2008).
El compromiso familiar frente al desempeño escolar de niños y niñas de
educación general básica en la ciudad de Chillán. Horizontes Educacionales,
11-21.
Avendaño Prieto, B., Jiménez García,
M., & Senior Boca, D. (2008). Caracterización de un grupo de estudiantes
que obtuvo altos puntajes en el Examen de Calidad de la Eduación Superior,
ECAES. Suma Psicológica,
355-384.
Espitia Carrascal, R., & Montes
Rotela, M. (2009). Influencia de la familia en el proceso educativo de los
menores del barrio Costa Azul de Sincelejo (Colombia). Investigación y desarrollo,
84-105.
Ortega Ruiz, P., Mínguez Vallejos, R.,
& Hernández Prados, M. (2009). Las difíciles relaciones entre la familia y
escuela en España. Revista
española de pedagogía, 231-253.
Schunk, D. (1997). Teorías del aprendizaje. México: Prentice Hall Hispanoamericana.
Vallejo Casarín, A., & Mazadiego
Infante, T. (2006). Familia y rendimiento académico. Revista de Educación y Desarrollo.
Villa Sánchez, A., & Auzmendi
Escribano, E. (1999). Desarrollo
y evaluación del autoconcepto en la edad infantil. España: Editorial mensajero.
Me parece muy importante este tema, ya que hay que ayudarles a los padres de familia a educar a sus hijos, utiilizando el modelo de padres que da más resultado. Creo que es un tema interesante el cual debe estar inserto en escuelas para padres o pláticas con ellos para que sepan de la importancia de la familia en el desarrollo de sus hijos.
ResponderEliminarLaura
Al igual que mi compañera Laura, me parece muy importante este tema ya que en la actualidad los padres se enfocan más en su trabajo que en su familia. No pasan tiempo con sus hijos y el poco que pasan con ellos no llega a ser de calidad en la mayoría de las ocasiones. Además, muchos de estos padres aún así quieren que su hijo tenga un excelente desempeño académico.
ResponderEliminarTambién están los padres que quieren ser amigos de los hijos, lo cual no funciona al perder su función de padres, o sea modelos o ejemplos a seguir.
Los padres de familia deben entender que los hijos necesitan a un adulto que los guíe hacia el camino correcto creando un balance entre confianza y afecto, y autoridad y límites.