martes, 16 de abril de 2013

El Diagnóstico Psicopedagógico



Basseras señala que el diagnóstico psicopedagógico es un proceso en el cual se analizan los casos de alumnos o alumnas con dificultades en el ámbito escolar (González Guzmán, 2009). Con éste se busca proporcionar a los maestros orientaciones e instrumentos que permitan modificar la problemática.

Las etapas del proceso de diagnóstico según González Guzmán (2009) son:

1.    Planificación.- al considerar una posible problemática se hace una hipótesis. Se aplica una prueba, después de hacer la prueba se identifica el problema que se pensaba que existía. Se realiza un programa de intervención. Si con el tiempo el problema no mejora, puede ser debido a que las pruebas fueron realizadas realizaron correctamente o, que la intervención no ha tenido buenos resultados.

2.    Diagnóstico, la aplicación, el desarrollo de ese proceso.
·         Hoja de derivación, que un documento expedido por el maestro, en el cual se dirigen al psicólogo o psicopedagogo señalando las problemáticas de determinado alumno solicitando su ayuda para apoyarlo en el ámbito académico o de relaciones.
En éste se presentan preguntas muy concretas y de diferentes áreas.
·         Se realiza una entrevista al maestro, haciendo preguntas para identificar las problemáticas y áreas de oportunidad del niño.
·         Entrevista a los padres, con la finalidad de obtener información verbal y no verbal relacionada con la conducta del niño, hábitos de estudio, relación de los padres, etc.
·         Se observa al niño en diferentes ámbitos, en el recreo, salón, y clases.
·         Se revisan sus trabajos: limpieza, organización, si cumple las normas y errores más frecuentes.
·         Entrevista individual con el niño, aplicación de pruebas…
·         Síntesis/ diagnóstico.

3.    Informe a los padres, en el cual se presentan resultados, recomendaciones, y sugerencias. Con éste se finaliza el proceso.

La finalidad del diagnóstico psicopedagógico es orientar para obtener una mejora integral. Álvarez Rojo (1984) señala que el diagnostico sirve para comprobar el progreso del alumno de acuerdo a metas establecidas, además de identificar factores de enseñanza aprendizaje que pueden interferir en el desarrollo normal de la escolaridad y para adaptar aspectos de enseñanza aprendizaje a las necesidades y características del alumno para asegurar su superación de los retrasos y del desarrollo continuado.




Referencias
Álvarez Rojo, V. (1984). Diagnóstico Pedagógico. Sevilla: Alfar.
Arnais Pascual, P. (2001). Fundamentación de la tutoría. En R. Argüís, La acción tutorial. El alumnado toma la palabra (págs. 13-16). Barcelona: Graó.
González Guzmán, C. (2009). El diagnóstico en educación. Andalucíaeduca, Mejorando las expectativas, 13.




Línea curricular 3
Curso: Orientación Escolar y Acción Tutorial

Por: Edna González

miércoles, 10 de abril de 2013


Conductas típicas de los alumnos con autismo en el salón de clases.

Los espectros del autismo son un grupo biológico basados en el desarrollo neurológico que afecta: el comportamiento, la comunicación y el aspecto social de los niños y jóvenes que lo padecen (Smith, Polloway, Patton, y Dowdy, 2004; Rosenblatt y Carbone, 2012). Es uno de los 5 trastornos generalizados del desarrollo que manifiesta ciertas características, sobre todo problemas de aspecto comunicativo y dentro de este artículo se pretende mencionar las conductas típicas del alumno con autismo dentro del salón de clases.Los comportamientos típicos de un niño con autismo, se pueden observar dentro del salón de clases y en la casa, algunos de ellos son (Rosenblatt y Carbone, 2012):
  • Repiten las palabras que dicen los demás pero las utilizan en momentos equivocados  y sin razón.
  • No se relacionan con los demás niños dentro del salón de clases, se aíslan y no conviven ni juegan en equipo (Rosenblatt y Carbone, 2012; Scribd, s.f.).
  • Se puede mostrar agresivos puesto que se alteran ante los cambios de rutina y también cuando pasa algo inesperado.
  • Muchas veces no responden a su nombre y no tienen lenguaje interno y mucho menos externo.
  • Si la maestra o mamá trata de cambiar de actividad pueden responder agresivamente, ya que se aferran a una sola actividad durante mucho tiempo.
  • Poco interés en juguetes, prefieren jugar con objetos como las plumas, piedras entre otros. 
  • Tienen dificultad para hacer amigos y hacer relaciones interpersonales.
  • Pueden expresar sus emociones y frustración por medio de conductas agresivas ya sea con los demás o provocándose lesiones a sí mismo.
  • En ocasiones rechaza alimentos sin razón aparente (Scribd, s.f.)
Como psicopedagogo, es importante estar al pendiente de las características y las principales conductas dentro del salón de clases de los alumnos,  para poder llegar a un diagnóstico temprano, ya que si se diagnostica a tiempo, los niños con autismo pueden llegar a tener un desarrollo óptimo de sus habilidades básicas, con el fin de que puedan tener una vida independiente y de calidad. Cabe recalcar que se necesita de un equipo interdisciplinario compuesto por un psicopedagogo, un neurólogo, terapeuta de lenguaje, terapeuta físico, los padres de familia y los maestros para que un alumno con trastorno autista pueda integrarse a una institución educativa y salir adelante. 



Autora: Laura Estrada


Referencias: 

Smith, T., Polloway, E., Patton, E. y Dowdy, C. (2004) Enseñanza a estudiantes con necesidades educativas especiales en ambientes incluyente. México: PRO-ED.

Scribd (s.f.) Conductas típicas del infante con autismo. Recuperado de: http://www.slideshare.net/carlaolivera1977/conductas-tpicas-del-infante-con-autismo

Rosenblatt, A., y Carbone, P. (2012). Autism Spectrum Disorders: What Every Parent Needs to Know. American Academy of Pediatrics

martes, 2 de abril de 2013

La influencia de la estructura y estilos de relación familiar sobre el autoconcepto y el desempeño académico




La educación es un proceso que se da en un medio físico y social, en el que se relacionan diversos sistemas, de los que la persona -tanto la que aprende como la que enseña- forma parte. La familia, al ser el primer y principal ente socializador de todos los seres humanos (Lora, Sales & Senior en Avendaño, Jiménez & Senior, 2008), tiene una gran influencia en el proceso educativo.

En la familia es donde se aprenden las normas, valores y donde se adquiere la conducta (Avendaño, Jiménez & Senior, 2008). De la misma manera, la escolaridad de los padres tiene influencia en el grado de educación formal del hijo en cuanto al lenguaje y vinculo afectivo. De la misma manera, la familia requiere de recursos económicos, disponibilidad de tiempo, valores, consumos culturales, capacidad de dar afecto, estabilidad, entre otros para preparar a sus hijos para  participar y aprender activamente dentro de una comunidad (Espitia y Montes, 2009).

Estilos de paternidad: (Alonso y Román, 2005; Vallejo; 2006)
Autoritario: Padres más exigentes y estrictos en cuanto a disciplina pero tienen poca comunicación y afecto con sus hijos. Los hijos de este estilo de padres son niños obedientes, poco espontáneos y poco asertivos.

Autoritativo o equilibrado: Los padres tienen estabilidad, flexibles de acuerdo a las necesidades de sus hijos y la circunstancia correcta. Son exigentes y estrictos en disciplina, pero tienen buena comunicación y son afectuosos con sus hijos. Los hijos de estos padres tienen alta autoestima, son asertivos y se desenvuelven con facilidad en su ambiente.

Permisivo: Son padres sobreprotectores, son poco exigentes en disciplina, tienen mucha comunicación con sus hijos y son muy afectivos, son como un amigo de sus hijos. Los hijos tienen dificultad para controlar impulsos y son inmaduros en su mayoría.

Negligente: Les dan poca atención a los hijos y tienen poco involucramiento emocional con los hijos. Por consiguiente los hijos tienen problemas de autocontrol, de conducta, entre otras.

El autoconcepto se va formando con los años, las experiencias y vivencias que va teniendo una persona a lo largo de su vida. “Los niños recogen información acerca de si mismos de las personas adultas que son significativas para sus vidas, como pueden ser los padres, hermanos, profesores o compañeros” (Coopersmith,  Maccoby,  Swayze;  en  Villa 1999)

Existen tres componentes que construyen los efectos del autoconcepto;
- Cognitivo: lo que la persona percibe de si misma.
- Afectivo: Afectos, emociones y evaluaciones.
- Conductual: conducta diaria, la forma de comportarse.   

El autoconcepto tiene mucha influencia en el ambiente, lo que el niño vive y va aprendiendo con el tiempo en cuanto al aprendizaje social. Por ejemplo;

Simbolismo internacionalista (Teoría del espejo): El niño se  refleja en la imagen que los otros ven en él, como si estos fueran un espejo.
Aprendizaje social: El niño va adquiriendo su autoconcepto imitando a sus padres o a las personas más cercanas a él.

Por último es importante mencionar que todas las personas con las que el niño tiene contacto cercano tienen influencia en su formación, ya sea su familia, maestros, amigos, etc. Esto tiene gran influencia en el desempeño académico, ya que al ser la educación un proceso que se da en un medio social, el niño debe de adquirir habilidades sociales para sobresalir, y al no obtenerlas puede afectar todo su proceso aprendizaje- educativo.




Referencias:
Alonso García, J., & Román Sánchez, J. (2005). Psicothema. Recuperado el 23 de agosto de 2010
Anabalón Mercado, M., Carrasco Paiva, S., Díaz Elegueta, D., Gallardo Urrutia, C., & Cárcamo Vásquez, H. (2008). El compromiso familiar frente al desempeño escolar de niños y niñas de educación general básica en la ciudad de Chillán. Horizontes Educacionales, 11-21. 
Avendaño Prieto, B., Jiménez García, M., & Senior Boca, D. (2008). Caracterización de un grupo de estudiantes que obtuvo altos puntajes en el Examen de Calidad de la Eduación Superior, ECAES. Suma Psicológica, 355-384.
Espitia Carrascal, R., & Montes Rotela, M. (2009). Influencia de la familia en el proceso educativo de los menores del barrio Costa Azul de Sincelejo (Colombia). Investigación y desarrollo, 84-105.
Ortega Ruiz, P., Mínguez Vallejos, R., & Hernández Prados, M. (2009). Las difíciles relaciones entre la familia y escuela en España. Revista española de pedagogía, 231-253.
Schunk, D. (1997). Teorías del aprendizaje. México: Prentice Hall Hispanoamericana.
Vallejo Casarín, A., & Mazadiego Infante, T. (2006). Familia y rendimiento académico. Revista de Educación y Desarrollo.
Villa Sánchez, A., & Auzmendi Escribano, E. (1999). Desarrollo y evaluación del autoconcepto en la edad infantil. España: Editorial mensajero.